domingo, 7 de septiembre de 2014

Warhammer: El Fin de los Tiempos

Ha llegado el Fin de los Tiempos a Warhammer y parece, sólo parece, que esta vez es de verdad.

A continuación quiero daros mi opinión sobre este acontecimiento que se ha sacado GW de la manga para, según se rumorea, reiniciar la franquicia.

Soy un fan acérrimo de la ambientación de Warhammer desde aquellos pequeños atisvos que se podían dilucidar en el trasfondo del juego de tablero de Heroquest (con menciones al Mar de las Garras, Karak Varn, etc). Después llegaron Advanced Heroquest, la primera edición del juego de rol, después la primera edición en castellano del juego de batallas fantásticas (que creo que era la 4ª en inglés) y sus libros de ejércitos, luego otras tantas reediciones del mismo incluyendo la Tormenta del Caos y finalmente la 2ª edición del juego de rol (obviaré la 3ª, pues no usaré la lengua de Mordor aquí) y muuuuuuuuuchas novelas.

 
Games Workshop no puede poner en duda mi devoción a sus productos

La Tormenta del Caos fue decepcionante. Nos pintaron a un Heraldo del Caos que, sin ninguna duda, iba a acabar con toda la faz del Viejo Mundo. Como poco iba a dejar el Imperio en llamas de Kislev a Talabheim, dejando los Desiertos del Caos a poco menos que unos kilómetros de Altdorf. Y hasta yo ya tenía claro que la Fauschlag que sujeta Middenheim se iba a venir abajo con un cataclismo que se nos iba a quedar a todos grabado a fuego en la memoria.

Pero no.

Fue la invasión de costumbre, como tantas otras realizadas por los antecesores de Archaón. Otra situación resuelta como ya lo hiciera anteriormente Magnus el Piadoso y otros tantos (con llegada de Teclis y aliados enanos incluida). Peor aún, con Manfred von Carstein y Grimgor Piel´ierro metidos con el mayor calzador jamás visto, y encima ayudando al Imperio (a su manera). ¿Para qué una encarnación viviente de Sigmar (Valten) si finalizada la campaña le dan por desaparecido? ¿Por qué tantas molestias? ¿Acaso Archaón no era el Heraldo del Fin de los Tiempos?

Pues efectivamente, no lo era. O al menos no lo es de momento, porque el fin de los tiempos vendrá de manos de...

NAGASH

  El Caos Avanza
Nagash resucitado en los Nueve Demonios

Y ha recuperado todo su poder...

Y ahora sí, amigos, ahora SÍ, parece que llega el Fin de los Tiempos. Borrón y cuenta nueva. Ahora es cuando baja Archaón de los Desiertos del Caos, Nagash ha sido resucitado, Ulthuan se hunde en las aguas, Tilea y Estalia han sido engullidas por los skaven (¡¿qué habrá sido de Diamanterra +IGARol?! , mueren uno y mil personajes importantes, reyes, héroes, magos y leyendas vivientes, como nunca antes se ha visto.

Y os preguntaréis, ¿por qué me alegro?

Pues bien, la cronología de Warhammer lleva anclada en el año dos mil quinientos veintipico d. S. desde hace décadas (al menos desde el año 2004) sin cambios aparentes hasta que llegó la Tormenta del Caos (que al final sí, mucha destrucción, pero Borrasquilla del Caos). Ya teníamos claro que Volkmar, el Gran Teogonista, había caído ante Be'lakor en aquel mítico informe de batalla de la White Dwarf y luego resulta que no, que le usa como estandarte viviente. Pero es que al final también se libera ¡y aquí no ha pasado nada!

Pues bien, se acabó la inmunidad de guión para todos los personajes importantes. Como digo arriba, caen reyes, caen héroes, grandes magos y personajes míticos y famosísimos de la historia de Warhammer. Y es que todas estas muertes le dan un VALOR y un sentido a lo que Warhammer siempre ha sido, una ambientación de fantasía medieval oscura.

Y me parece genial. Porque no nos engañemos, todos sabíamos que las fuerzas del Caos destruirían el Imperio, y arrasarían la faz del Viejo Mundo tarde o temprano. A mi me gusta tener algo oficial y final de a dónde va este mundo, cómo se extinguirá, porque era cuestión de tiempo y me encanta que Nagash se oponga aunque sea llevándose a la plana mayor de personajes clave de todos los pueblos importantes de este juego.

Lo importante, creo yo, es que al fin nos están dando algo completamente nuevo, algo que nos deje avanzar aunque sea hacia el fin de todo. Siempre podremos seguir jugando las batallas previas a este apocalipsis, o las aventuras que retrasaron los planes intrincados de los Dioses del Caos una vez más. Tener un final oficial de todo te permite enrocar todos tus planes hacia ese fin o jugar algo alternativo, pero ahí está.

Os lo digo desde el punto de vista de alguien que ha jugado la Gran Campaña de Pendragón. Es inevitable que Arturo terminará marchando a Avalon, si no es por la herida que le cause Mordred será de viejo, pero eso ocurrirá, y después llegarán los sajones, y el reino mágico caerá con él.

Esto es lo que tenemos ante nosotros, una oportunidad que podemos aprovechar. El fin de una era, y quizás una posterior ambientación postapocalíptica, que bien podría asemejarse a Mordheim pero aplicado a la escala de todo un mundo. A mí me da la impresión de que algo así será y sinceramente, me gusta.

Si queréis saber más detalles sobre todo esto de lo que os hablo, sobre las traiciones y cambios de bando de algunos de los personajes más icónicos de este juego, sus muertes y resurrecciones, os conmino a que visitéis El Taller de Yila y os pongáis cada uno de sus vídeos porque no tienen desperdicio. Gracias +Zonk  por ponerme sobre la pista de esto :)
Os imagináis lo que me estoy leyendo ahora mismo, ¿verdad?